Libros contra el algoritmo
Cinco libros muy distintos, una lectura atenta. Fantasía política, memoria familiar, soledad y novela histórica: José Ignacio García comparte las obras que le han llamado poderosamente la atención en los primeros meses de 2026.
- Libros y autores
- Trumpsilvania
Luis ArtigueEl abuelo Delibes
Germán DelibesLas crines
Marc ColellEl último caso de Unamuno
Luis García JambrinaMadre mujer muerta
Adolfo García Ortega - El capítulo
- Cuatro novelas y un libro de memoria familiar
Cinco recomendaciones desde la lectura
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Ver capítuloCinco autores · Cinco caminos
Las obras comentadas
Una selección que reúne cuatro novelas y un libro de memoria familiar. Cada obra abre una experiencia distinta y recibe una valoración propia a lo largo del capítulo.





Notas, marcas y subrayados
Leer antes de recomendar
El capítulo comienza con una respuesta a quienes dudan de que José Ignacio lea los libros de los que habla: muestra ejemplares llenos de notas, marcas y subrayados.
Explica que su relación con el libro ha cambiado desde que se dedica a la crítica. Antes cuidaba los ejemplares sin hacer anotaciones; ahora registra frases, ideas, sugerencias e incluso erratas. Las marcas son parte de una lectura minuciosa y del trabajo previo a compartir una recomendación.
Las cinco obras le han interesado, pero su entusiasmo no se expresa de manera uniforme: distingue el disfrute de una trama, la emoción de la memoria familiar, la singularidad de una voz y la intensidad de una novela que considera imprescindible.
“Lo importante es que sigáis leyendo”
José Ignacio García
Luis Artigue
Trumpsilvania
Fantasía, política y una trama que no se abandona
José Ignacio presenta a Luis Artigue como un creador desbordante y provocador, partidario de la fantasía frente al predominio del realismo. En Trumpsilvania encuentra una novela que cruza el fenómeno de Donald Trump con gánsteres, vampiros y la disputa por el poder social, económico y político de una ciudad.
Dos mujeres antagonistas sostienen parte de esa pugna. La valoración del crítico se concentra en la diversión, la intriga y la fuerza de una trama que invita a seguir leyendo. Destaca también su formato breve, cercano para él al espíritu del fanzine: una lectura que se puede devorar en unas horas sin perder el interés.
Germán Delibes
El abuelo Delibes
La memoria familiar detrás del escritor
El recorrido cambia de tono con este homenaje a Miguel Delibes desde la mirada de uno de sus nietos. José Ignacio subraya que no se trata de una novela: lo lee como un libro de memoria familiar que reúne recuerdos, emociones, anécdotas y escenas de infancia.
El escritor aparece también como abuelo: jugando al tenis, andando en bicicleta, siguiendo el Tour de Francia en Sedano o compartiendo su afición al fútbol y a la caza. Para quienes han crecido leyendo El camino o Las ratas, José Ignacio encuentra aquí una forma entrañable de acercarse a la persona que hay detrás de los libros.
Marc Colell
Las crines
Una voz propia para la soledad y la identidad
Lo primero que sorprende a José Ignacio es el tono de Marc Colell: una escritura personal que no lo deja indiferente. La novela sigue a un hombre que viaja desde España a la pampa argentina y utiliza un recurso epistolar para dirigirse a la dueña de la hacienda donde reside, contando encuentros, relaciones y sucesos de su viaje.
El crítico destaca la soledad, la melancolía y la búsqueda de la identidad, junto con la presencia de la vida, la muerte y la crueldad cotidiana. La considera una novela breve pero intensa, capaz de dejar un poso duradero, y la recomienda especialmente por la fuerza de su lenguaje.
Luis García Jambrina
El último caso de Unamuno
La alquimia entre historia e investigación
José Ignacio aprecia la capacidad de Luis García Jambrina para combinar documentación histórica, personajes reales y ficción detectivesca. Tras recordar su serie de los manuscritos, protagonizada por Fernando de Rojas, sitúa esta novela en el recorrido que el escritor dedica a Miguel de Unamuno.
El libro entrelaza dos investigaciones: la de dos amigos que intentan esclarecer la muerte de Unamuno en la Salamanca de 1936 y otra anterior, en la que el propio Unamuno indaga en un ahorcamiento presentado como suicidio. José Ignacio valora que esa mezcla de realidad, documento y ficción funcione literariamente y resulte entretenida. La sospecha sobre la muerte pertenece al planteamiento narrativo de la novela.
Adolfo García Ortega
Madre mujer muerta
Una inmersión en la Valladolid del siglo XIX
La recomendación más enfática del capítulo llega con Adolfo García Ortega. José Ignacio admira la descripción de las escenas y la forma de narrar, que lo hacen sentirse dentro de un mundo literario que le recuerda a Galdós y al romanticismo.
La historia parte de la muerte de una madre soltera durante el parto. El médico que la atiende, un hombre atormentado por su pasado, adopta a la recién nacida y emprende la búsqueda de su padre, adentrándose también en la vida de la mujer fallecida. El crítico destaca la recreación de una Valladolid de finales del siglo XIX que se transforma con la industrialización y los conflictos sociales.
Su valoración es inequívoca: encuentra la novela extraordinaria, conmovedora y verdaderamente imprescindible. La intensidad de esa recomendación se apoya en la inmersión que experimenta durante la lectura y en la potencia del mundo que García Ortega construye.